1. Prehistoria.
Desde 1879 hasta 1902.
A finales del S:XIX, vive en el Barrio de Las Nieves de Bogotá,
la familia Angel Arenas; el día 14 de diciembre de 1879 nace María Elisa(1), hija de Dn. José María Angel y Margarita Arenas,
años más tarde nace Bernarda, la segunda y última de la familia.
Margarita es dueña de una inmensa tradición culinaria heredada de los abuelos, ella y sus hijas se convierten con el tiempo en expertas banqueteras solicitadas por la sociedad de la Bogotá de entonces.
Paralelamente en el 15 de octubre de 1882, nacía Julio Florentino Ríos Romero en el pueblito de Usaquén, hijo de Jorge Ríos Samudio y Ascensión Romero Rodríguez(2). Más tarde él se mudaría con sus padres al pueblito de Chapinero donde aprende el oficio de dependiente de una cigarrería en Bogotá y el de carpintero antes de trabajar con las Angel.
2.- Fundación y Primeros Años.
Desde 1902 a 1915.
Margarita y sus hijas deciden mudarse a Chapinero en 1902, un pequeño caserío rodeado de hermosas haciendas y quintas, veraneadero de gentes pudientes. Se establecen en una casa de la Calle de Galán (Hoy Calle 62) donde hoy queda el Edificio El Refugio con el No.7-44.
(1). Libro 50, Folio 101, No.158; Registro de Bautismos. Parroquia de Las Nieves de Bogotá. Párroco: Juan Nepomuceno Rueda.
(2) Libro de Bautismos de Parroquia Santa Bárbara de Usaquén.
Pbro. Francisco Rodríguez.
Allí llegaron a pagar arriendo de una casa de tapia pisada y una escalera de acceso a la casa de escalones altos. Atrás se quedaron sus clientes de Bogotá con sus banquetes, recepciones y en Chapinero estaban las recetas ancestrales.
Los Domingos en Lourdes era una verdadera romería de tradición la misa dominical y a ella asistían gentes de Bogotá y toda la sabana.
Las Angel en misa encuentran muchas de sus antiguas clientas de Bogotá a quienes un buen día invitan a unas empanaditas riquísimas, a la salida de misa. Las amigas llegan a Bogotá diciendo "Las Angel se mudaron a Chapinero y nos invitaron a unas empanaditas tan sabrosas y que les teníamos que llevar más gente"
Y así, de domingo en domingo fue creciendo la clientela en un negocio sin nombre pero con un fervoroso deseo de trasmitir una tradición y mantener una clientela cada día más creciente.
Mi padre, Julio Ríos Romero, vivía en el sector y llegó a trabajar con ellas, Elisa y Julio se enamoran, deciden casarse y comprar el terreno de en frente de propiedad de la Sra.Teresa Ospina de Pardo.
3.- Epoca Dorada.
De 1915 a 1943.
Elisa y Julio se casan en 1915 y compran el terreno de 600 metros cuadrados; inicialmente Elisa, Bernarda y Margarita construyen la parte gastronómica en la parte Nor-oriental del terreno, Julio se reserva la esquina Nor-occidental para tener una tiendita de víveres y desarrollar su experiencia laboral de la cigarrería de Bogotá. La batería culinaria consistía en pesadas estufas de carbón mineral las cuales según la tradición producía una excelente sazón en las comidas pero las empleadas tenían que madrugar a las 5:00 AM a prenderlas colocando leña, papel periódico y bloques de carbón en el hogar para hacer un fogoncito y prender la estufa. Allí al calor de ese hogar se desarrolló toda una variedad de productos que aún conserva el presente negocio y que muchos se perdieron durante cada una de las generaciones que iba atravesando la familia a través de la historia. Para comenzar, la preparación de las Empanaditas era toda una hazaña para nuestros días, el proceso duraba unos 15 días, el maíz tenía que ser pilado en pilones de madera por unas señoras pilanderas que tenían que ser muy cuajadas para procesar todo el maíz, dice la tradición oral que las empanaditas del pilón eran asunto de gourmets. Allí se preparaba la aloja y el guarruz, bebidas típicas santafereñas de tradición pero que por mal manejo de almacenamiento (en ese tiempo las neveras y congeladores no existían sino en la imaginación de Julio Verne) producían estragos en la humanidad del comensal; se preparaban unos muffins deliciosos, mi mente aun recuerda medio perdida en mi infancia la preparación de las gallinas, se compraban vivas en la plaza España y aquí se suplía la carencia de planta de sacrificio avícola, a las infelices se les torcía el pescuezo (que más tarde formaría parte de una receta con la sangre, alverjas y deliciosa sazón) hasta que en pocos minutos dejaban de aletear, continuando el proceso desplumándolas en agua superhirviendo y cocinándolas en ollas gigantescas. La receta del pavo era por el estilo, con la diferencia de que al animal se le daban generosas dosis de aguardiente o ron, el paseo por los patios y pasillos con las alas abiertas, y el sacrificio, con las patas colgadas de una cuerda, torcer el pescuezo y dejándolo desangrar lentamente y la receta continuaba muy parecida a la anterior. En mis recuerdos también está la preparación del vinagre de frutas, en un barril de roble se recogían todas las cáscaras de frutas del salpicón y allí se fermentaban hasta sacar el vinagre que se vendía en frascos de vidrio. El negocio en sí no tenia nombre, la clientela le puso el nombre de "Las Marías de Sal", para diferenciarlo de "Las Marías de Dulce", cuya dueña era Doña Petronita Gómez, chapineruna de marras, su casona de la 62 con 7a. esquina era una belleza, con "su portón verde, patio a la entrada con sendero empedrado con loro en el cerezo y en el comedor incluido."(2)
Cuando murió Dña. Margarita, ellos decidieron ponerle el nombre de "LAS MARGARITAS" en honor a quien les enseñó los secretos de la cocina de antaño. Como no había competencia, el negocio era el único en el pueblito de ese estilo, las familias de Chapinero y Bogotá se criaron con su sazón por generaciones. Se convirtió en tradición salir de misa de Lourdes y pasar por empanaditas a Las Margaritas, como entonces las costumbres eran tan severas, las niñas bonitas solo podían verse desde lejos con sus mejores trajes y acompañadas de chaperonas que no las dejaban solas un minuto, los filipichines solo tenían oportunidad de arrastrarles el ala a la salida de misa cuando se saludaban todas las familias y en el bolate de Las Margaritas, si no se aprovechaban esos dos momentos de verdad, no solo el domingo era perdido sino el resto de la semana.
El paseo dominical de las familias santafereñas no era paseo sin las empanadas de Las Margaritas; muchas familias lo hacían a caballo o a pie; cuando se fundaron los colegios Liceo de La Salle con el Hno. Justo Ramón y el Gimnasio Moderno con su fundador, Dn. Agustín Nieto Caballero, se puede decir que la gran mayoría de la clientela desciende de estos dos colegios. A los niños Chapinerunos después de la última gota de leche materna, se les daba una empanada de Las Margaritas, el kinder en el Niño Jesús y luego a la Salle o el Moderno. Nuestro actual presidente fue alumno del Moderno y cliente de las Margaritas.
Clientela de esa época: Dn. Leo S. Kopp, fundador de Bavaria;
Dn. Agustín Nieto Caballero, fundador del Gimnasio Moderno; Dn. Lino de Pombo; Dn. Luís Cano, cuando era redactor de la "Gaceta
Republicana", Eduardo Caballero Calderón, Dn. Andrés Samper Geneco, padre de Daniel, Ernesto y Juan Francisco; las familias Caro Leyva, González Gaitán, Alvarez Gaitán, Delgado Mallarino,
Mallarino Pardo, Sánchez Nuñez, Nuñez Navas, Dn.Carlos Arango Vélez, abuelo de nuestro próximo presidente, todos los descendientes de Dn. Henry Alford, familia de Greiff Restrepo, familia Lleras, Dn. Roberto García-Peña, exdirector de El Tiempo, junto con su nieto, Roberto Posada García-Peña; el expresidente Mariano Ospina Pérez y Dña. Berta Hernández, clientes muy fieles de tamales; familia Hernández de Alba; familia Borda Malo; familia Cobo Borda; Dn. Alberto Farías Mendoza, vice-presidente de Avianca y autor de la Historia de Chapinero; familia Mora Castaño, Dn. Marco E. Mora y Dn. Federico, fans de los huesos de cerdo; y muchas más familias que iré actualizando poco a poco.
4.- Epoca Contemporánea Desde 1943 hasta 1978
El 23 de Noviembre de 1943 murió D. Elisa Angel de Ríos a la edad de 64 años, quedaron Julio y su cuñada Bernarda, el negocio siguió su rumbo pero hacía falta el toque femenino en el negocio, en sus viajes, él conoció en Garagoa, Boyacá a Etelvina Romero Roa, una extraordinaria mujer con quien contrajo nupcias en febrero de 1945 una madrugada en la Iglesia de Lourdes, después de una sencilla recepción salieron para Chiquinquirá a pagar una promesa a la Virgen. El 26 de Diciembre de 1947 nació Julio Jr. quien fue la alegría del hogar junto con María Consuelo quien nació dos años más tarde. Durante muchos años el negocio continuó su línea tradicional y solo funcionaba los sábados, domingos y festivos, entre semana se preparaban las viandas que se venderían los fines de semana en 3 estufas de carbón guardando todo el sabor tradicional pero con una forma muy primitiva de trabajar y administrar. El Pilón de marras desapareció pues llegaron los molinos quienes vendían la harina de maíz ya procesada y resultó más económico trabajar así. En 1956 se adquirió la primera estufa de gas, una JOSERRAGO, que hoy en día aun funciona y es una reliquia.
Los viernes se hacían las empanadas y se atendía al público tímidamente. Aun recuerdo esas muchachas que las considero como heroínas pues preparar tantas viandas en condiciones tan primitivas era una verdadera hazaña para hoy en día... en fin eran otros tiempos...
El 6 de enero de 1973 murió Julio Ríos a la edad de 92 años, un auténtico patriarca chapineruno...hasta el día de su muerte usó con orgullo su ruana de color café oscuro, no se la quitaba ni en tierra caliente y tenia una chispa y un humor especiales.
5.- Epoca Moderna Desde 1978 hasta 1998
En 1978 Julio Ríos Jr. se casa con Alicia Camacho Díaz, y comienza una restauración del establecimiento desde sus estructuras para ponerlo al día en materia laboral, administrativa y decoración; los equipos de carbón serán tristemente reemplazados por equipos modernos de gas y eléctricos pues las estufas eran muy difíciles de reparar, de deshollinar, el carbón aunque daba sabor especial a las comidas, era muy sucio y causaba estragos hasta en el vecindario que se quejaban constantemente de el hollín.
En el 20 de febrero de 1983 nace Julio Cesar Ríos Camacho, único hijo del matrimonio.
Se cambia la fachada por una estilo colonial con pórtico y zócalo de piedra. Los interiores son restaurados y adecuados a la época.
Se consiguen fotos antiguas que dan fe de la tradición del barrio y la ciudad. Ultimamente por resolución # 19737 del 22 de julio de 1997 de la Superintendencia de Industria y Comercio, se le concede el Registro de Marca en la Clase 42 (Restaurantes) a la
insignia "LAS MARGARITAS".
El 7 de diciembre de 1994 muere Etelvina Romero de Ríos quien deja una huella indeleble en nuestra historia, mujer de genio alegre e incansable trabajadora hasta la víspera de su muerte; nos deja una enseñanza de dedicación al trabajo honesto, sus valores y cualidades serán la guía para seguir perpetuándonos en el tiempo y la distancia.
La conservación intacta de los sabores y tradiciones culinarias
es nuestro secreto para llegar a ser el establecimiento más antiguo de la ciudad y del país en su género; el hecho de pertenecer siempre a una misma familia que ha sabido continuar a través del tiempo y los cambios generacionales
preservar unos valores y una cultura gastronómica Santafereña y muy Colombiana-.
|